Sociedad Polimérica de México, más de 30 años de labor

Por Ana Luisa Guerrero

Nota en CONACYT

 

Ciudad de México. 24 de noviembre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- En la década de los 80, eran pocos los grupos de investigación académica enfocados en el estudio de polímeros, y los existentes parecían estar dispersos en el país. Los encuentros se daban en algunas secciones de la Sociedad Mexicana de Física y de la Sociedad Química de México, aunque no eran los espacios específicos para auscultar sus trabajos

sta situación inspiró a un puñado de investigadores (orientados a la fisicoquímica de polímeros) a abrir un punto de encuentro entre academia, sociedad e industria en torno al tema, de ahí que se comenzó a trabajar en la conformación de la Sociedad Polimérica de México (SPM), en el marco del II Congreso Nacional de Polímeros realizado en 1984 en la Universidad de Coahuila.

Los pioneros fueron académicos como Roberto Alexander Katz Kauffmann y Roberto Olayo González, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM); Joaquín Palacios, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); el doctor Takeshi Ogawa Murata, de la Universidad de Sonora, y el doctor Carlos Cruz Ramos, del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), entre otros.

En aquel congreso se creó una comisión encargada de conformar la Sociedad, al organizar una asamblea y realizar los trámites administrativos para su integración como asociación civil. Un año después se materializó y nació legalmente la Sociedad Polimérica de México con el objetivo de “promover y difundir la investigación, docencia y desarrollo tecnológico en el campo de los polímeros y establecer vínculos entre las diferentes instituciones relacionadas con esta área”, según se lee en su acta constitutiva donde además aparece la lista de los miembros fundadores. 

A 31 años de su fundación, esta sociedad tiene una membresía de más de 200 miembros en activo —en su mayoría científicos y profesores de instituciones de investigación y educación superior, así como tecnólogos de empresas dedicadas a los polímeros-— que la mantienen viva.

Ello ha sido posible debido a que durante este tiempo han hecho frente a los cambios por los que ha pasado la industria, innovado sus líneas de investigación y tejido alianzas estratégicas con los sectores involucrados.

Hoy en día cuenta con 13 líneas de investigación en polímeros, que van desde su ingeniería, procesamiento, reología, métodos de síntesis, análisis, caracterización y cálculos teóricos, así como sus aplicaciones en nanotecnología, medio ambiente, ingeniería de tejidos y biomateriales, entre otras.

Anualmente realiza el Congreso Nacional de Polímeros con la participación de los miembros de la Sociedad, así como estudiantes de educación superior y posgrado; en tanto que participa en la organización del Simposio Latinoamericano de Polímeros y del Congreso Iberoamericano de Polímeros, que se realiza cada dos años en diversas sedes de Latinoamérica y España, y que en este octubre se realizó en Cancún, Quintana Roo, co-organizado por el Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA) con apoyo del CICY, del Centro de Investigación en Materiales Avanzados (Cimav) y de la Universidad de Guanajuato, la Universidad de Guadalajara y la UAM-Iztapalapa.

Polímeros

Los polímeros son materiales constituidos por la repetición de una unidad química básica llamada monómero; se tratan de “moléculas gigantescas debido a que el número de unidades que las conforman son desde centenares hasta miles, incluso millones, ordenadas en estructuras de cadena, principalmente”, explica el doctor Ángel Licea Claveríe, presidente de la SPM.

Los plásticos son los polímeros más conocidos en la vida cotidiana, por sus aplicaciones en la construcción y obra pública en tuberías, pinturas, impermeabilizantes, revestimientos para el suelo y espumas aislantes; mientras que en el sector industrial se utilizan en todo tipo de piezas para bienes de consumo.

El profesor investigador del Instituto Tecnológico de Tijuana —que forma parte del Tecnológico Nacional de México (Tecnm)— dice a la Agencia Informativa Conacyt que la mayoría de los polímeros son derivados del petróleo, por lo que alrededor del cuatro por ciento de la producción mundial de crudo es utilizada para producirlos, representando cerca de 300 millones de toneladas al año.

En el país, la industria de los polímeros es de suma importancia en el ramo de manufactura, pues en 2012 aportó un promedio de 76 mil 97 millones de pesos, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). En tanto que en el periodo de 2003-2013, las exportaciones de plásticos mexicanos aumentaron 9.7 por ciento, mientras que las importaciones crecieron 6.04 por ciento en promedio anual en el mismo periodo, según el artículo "La industria del plástico en México y el mundo", del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext).

Colaboración con la industria

En el ámbito de la investigación, la Sociedad Polimérica de México es la organización nacional que tiene el mayor poder de convocatoria para reunir a especialistas en polímeros en sus diversas aplicaciones.

A partir del intercambio de experiencias, conocimiento y colaboraciones entre sus integrantes, se fortalecen las habilidades científicas de investigadores y estudiantes en estas áreas.

Desde su fundación promueve los vínculos en el campo de los polímeros. En sus primeros años, la sinergia se hizo con la iniciativa privada, especialmente con Industrias Resistol, Grupo Condumex, Industrias Negromex y Comex, entre otras. Actualmente, las mayores alianzas son con instituciones de salud por el uso de estos materiales en aplicaciones biomédicas.

El  doctor Roberto Alexander Katz Kauffmann, presidente fundador de la SPM, recuerda que uno de los objetivos iniciales fue vincular la academia con la industria con fines de investigación y desarrollo tecnológico.

“Encontramos ese punto de contacto con la industria petroquímica, especialmente con Grupo Resistol. En 1988, se establecieron los primeros programas de vinculación entre universidades con la industria para el desarrollo de proyectos de investigación y formación de recursos humanos”, relata.

Y es que en ese momento había una necesidad de formación de estudiantes en esas áreas, por lo que se acordó que la industria ofreciera becas a quienes realizaban estudios de posgrado, dando buenos resultados.

El doctor Roberto Olayo González, miembro fundador de la SPM, señala que uno de los principales objetivos era apoyar la enseñanza en polímeros, en un acompañamiento academia-empresas.

En entrevista refiere que cuando se dio el auge de la industria en México, hubo la necesidad de hacerse de investigadores en el área y se comenzó a contratar a los profesores que estaban en las universidades, afectando la planta docente de algunas instituciones, pues ya no seguía formando más capital humano.

“El doctor Roberto Alexander los convenció de que estaban matando a la gallina de los huevos de oro, porque al paso del tiempo no tendrían profesionales en el área. Entonces se generaron estos convenios, especialmente Industrias Resistol dio becas de posgrado en la UAM, la UNAM y la Universidad de Guadalajara”, dice.

Sin embargo, estos modelos fueron acabándose a medida que cambió la situación económica del país. Los grupos de investigación en la industria fueron desapareciendo y solo se mantuvieron algunos que con el paso del tiempo perdieron el contacto con las universidades y los centros de desarrollo.

A decir del doctor Alexander Katz Kauffmann, el distanciamiento entre ambos actores responde a que la industria dejó de apostar a la investigación y desarrollo, al tiempo que decidió recurrir a la compra de tecnología del extranjero.

“Son las políticas industriales las que hicieron que la vinculación industria-universidad se debilitara, porque si no hay oportunidad de desarrollo en la industria difícilmente puede incidir lo que se hace en la universidad”, considera.

Nuevas interacciones

Los investigadores mantuvieron su actividad académica y han ido interactuando con otros sectores. En décadas recientes, los desarrollos científicos han tenido auge en salud y biomedicina, de ahí que sobresale la penetración de los polímeros en esas áreas.

Ejemplo de ello es que los miembros que integran la SPM tienen líneas de investigación con aplicación en ingeniería de tejidos, polímeros inteligentes para medicina que son sensibles a estímulos, así como medios de liberación controlada de fármacos.

“Muchos de los miembros de la Sociedad trabajan en temas de ingeniería biomédica y hoy la vinculación es más con hospitales e instituciones de salud; se prueban nuevos materiales para ingeniería de tejidos, temas de contaminación ambiental y aplicaciones del plástico en el sector social”, añade el doctor Roberto Alexander Katz.

El trabajo que ha realizado el doctor Roberto Olayo es una clara muestra de cómo se ha adaptado la academia a los cambios de la industria, pues de haber iniciado su actividad en temas relacionados con la industria petrolera, en décadas recientes dio un giro al área biomédica y a la fecha forma parte de un grupo de investigación con importantes contribuciones en el desarrollo de biomateriales que contribuyan a la regeneración celular en lesiones de médula espinal.

“Las temáticas suben y bajan, al principio no había nada de cuestiones biomédicas y ahora tiene mucha fuerza en varios grupos de investigación del país”, dice al asegurar que la Sociedad ha tenido una actividad intensa en esas dinámicas de cambio.

De acuerdo con ambos miembros fundadores, la SPM ha sabido transitar por estos cambios, sin que se imponga en ella el liderazgo de personas o grupos. A la fecha, la han presidido investigadores de diversas universidades del país y de centros de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), así como especialistas que laboran en la iniciativa privada.

“Todos los que arrancamos la sociedad, con el tiempo la hemos dejado en manos de otros que han seguido trabajando importantemente, en tanto que nosotros no nos salimos, seguimos participando y colaborando. Actualmente hay una importante masa crítica de polímeros y muy diversificada, lo que permite que haya participación muy general”, asegura Olayo González.

Sociedad activa

La Sociedad Polimérica de México es un espacio activo en el que convergen diversas temáticas de investigación y desarrollo que involucran a los polímeros, asegura su presidente, el doctor Ángel Licea Claveríe, adscrito al Centro de Graduados e Investigación en Química del Instituto Tecnológico de Tijuana.

Señala que a través de los congresos que organiza y en los que participa, no solo se promueve el intercambio de ideas entre investigadores nacionales e internacionales, sino que además se incentiva la formación de recursos humanos debido a que forman parte estudiantes, muchos de ellos becarios del Conacyt, que participan en este tipo de evento como parte de sus actividades de movilidad de sus programas de posgrado.

Bajo esta idea, desde 2004 la SPM premia las mejores tesis en polímeros de nivel licenciatura, maestría y doctorado de forma bianual, aproximadamente, y los ganadores de cada categoría tienen la oportunidad de presentar sus trabajos de tesis en congresos nacionales e internacionales becados por la Sociedad.

“En los congresos también se discuten los avances en investigación de los proyectos financiados por el Conacyt entre las instituciones colaboradoras, por ejemplo aquellos proyectos relacionados con ciencia básica, problemas nacionales o en fronteras de la ciencia; en tanto que los resultados más relevantes de dichos trabajos se presentan en los congresos nacionales de la SPM”, refiere.

Además, los miembros de la SPM participan activamente en la asesoría a empresas, en especial en los proyectos que reciben apoyo del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI), financiado por el Conacyt. A partir de los resultados de estos proyectos se pueden hacer solicitudes de patente o desarrollos tecnológicos que impactan directamente en las empresas, la sociedad y en la economía del país en el largo plazo.


Licea Claveríe indica que la Sociedad alberga a un buen número de investigadores que, con el respaldo de técnicos especializados, dan servicios tecnológicos a empresas de su entorno en cuanto a la evaluación, caracterización y desempeño de materiales poliméricos. Adicionalmente, en los congresos se abren espacios para cursos de actualización y para presentación de infraestructura novedosa para servicios de análisis, dando espacios tanto a instituciones como a empresas y representantes de equipos científicos.

Internacionalización

En fechas recientes, la Sociedad ha caminado por un proceso de internacionalización y de mejora en su organización nacional. Ello se debe a que sus integrantes son investigadores y tecnólogos activos en México y en otros países, por lo que están en constante colaboración con colegas de todo el mundo.

El doctor Ángel Licea Claveríe señala que esta asociación civil ha participado en la Federación de Polímeros del Pacífico (FPP) y recientemente en la Organización de Sociedades Químicas del Pacífico (PacifiChem), al tiempo que mantiene cooperación con sociedades poliméricas de países latinoamericanos, iberoamericanos y con la División Química de Polímeros de la Sociedad Americana de Química (ACS, por sus siglas en inglés).

En México, la SPM mantiene colaboraciones con la Sociedad Química de México, con la que organiza eventos conjuntos y suma esfuerzos para que el país tenga un lugar en la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC, por sus siglas en inglés).